Profecías de Los Hopi

Cuando la Estrella Azul Kachina haga su aparición en los cielos, el Quinto Mundo emergerá




Los griegos llamaron a la estrella Sirio, lo que significaba ‘ardiente o quemante’ Sirio está relacionado con el color AZUL. Es una estrella blanco-azuladaLos seres de Sirio son supuestamente de pigmentación AZUL Existe una relación a la realeza llamada "sangre azul", ya que se supone que descienden de una raza alienígena AZULLa electricidad cuando es aislada (no el relámpago) es de color azulAZUL es la frecuencia sobre la cual vamos a salir de esta experienciaLos mitos creacionales terminan con algo azul y blanco en el cielo - LuzEl nombre Hopi para la estrella Sirio es la Estrella Azul Kachina.

Existen antiguas profecías que expresan que al final de este tiempo, muchos pueblos de diferentes naciones y tribus se unirán, para buscar un camino. Esto llegará según la visión que el Gran Espíritu habrá puesto en sus corazones. Entonces, viendo como ellos sinceramente quisieran eso y como lo desean profundamente, el Gran Espíritu escuchará los llantos de sus corazones y tendrá piedad de ellos. Es entonces como dicen las profecías, que el nuevo mundo nacerá en medio del antiguo. 

Este nuevo mundo será muy pequeño al comienzo, como un niño recién nacido. 

Ese tiempo no está muy lejos. Vendrá cuando la Saquasohuh (Estrella Azul) Kachina baile en la plaza y se quite su máscara. El representa a una estrella azul, muy lejos y todavía invisible, que pronto hará su aparición. El tiempo es previsto por una canción cantada durante la ceremonia Wuwuchim. Fue cantada en 1914 justo antes de la I Guerra Mundial, y de nuevo en 1940 antes de a segunda Guerra Mundial, describiendo la desunión, corrupción y el odio contaminando los rituales Hopi, los cuales fueron seguidos por los mismos males extendiéndose en el mundo. Esta misma canción fue cantada en 1961 durante la ceremonia Wuwuchim.

La III Guerra Mundial será comenzada por aquellas personas que primero revelaron la luz en los otros países antiguos. El Gran Cacique del Clan Arco condujo a los fieles a esta nueva tierra, pero el cayó en malos caminos. Sus dos hijos menores lo reprendieron por su error, y después de que el murió ellos asumieron las responsabilidades del liderazgo. A cada hermano se le dio un juego de Tipone, y ambos fueron instruidos a llevarlos a un lugar al cual el Gran Espíritu los dirigió. Al hermano mayor de la luz brillante se le dijo que fuera inmediatamente hacia el este, hacia el sol naciente, y al llegar a su destino que regresara inmediatamente para buscar a su hermano menor, quien permaneció en la Isla Tortuga, el Continente de los Estados Unidos de América. Su misión era ayudar a su hermano menor a provocar el Día de la Purificación, en cuyo tiempo los que hacían el mal serían castigados o destruidos, y después de lo cual sería establecida la paz real, la hermandad y la vida eterna. El hermano mayor restauraría toda tierra a su hermano menor, de quien el malvado entre los hombres blancos había tomado. El hermano mayor de la luz brillante también vendría a buscar las tablillas Tiponi y cumplir la misión dada a el por el Gran Espíritu.

Este hermano menor fue instruido a viajar a través de la tierra y marcar sus pasos mientras iba por allí. A ambos hermanos les dijeron que una gran estrella blanca aparecería en el cielo; cuando eso sucediera, toda la gente sabría que el hermano mayor habría llegado a su destino. De allí, toda la gente había de establecerse dondequiera que estuvieran en ese momento, que se quedaran allí hasta que regresara el hermano mayor.

Se dice que después de muchos años, el hermano mayor podría cambiar el color de su piel, pero su cabello permanecerá negro. El tendrá la habilidad de escribir, y el será la única persona capaz de leer el Tiponi. Cuando el regrese a encontrar a su hermano menor, el Tiponi será colocado lado a lado para mostrarle a todo el mundo que son verdaderos hermanos. Luego tendrá lugar un gran juicio, ya que los ancianos le ayudarán al hermano menor a obtener justicia real para todos los hermanos Indios que han sido cruelmente maltratados por el hombre blanco desde que éste llegó a la Isla Tortuga. El hermano mayor transformado, el Verdadero Hermano Blanco vestirá un manto rojo o una capa roja, similar al patrón en la parte posterior de un sapo con cuernos. El no traerá más religión que la propia, y traerá con él las tablillas Tiponi. Él será todo-poderoso; nadie será capaz de pararse contra él. Él vendrá rápidamente, y en un día ganará control de todo este continente. 

“Si el viene del Este, la destrucción no será tan mala. Pero si viene del Oeste, no se suban a sus techos para ver porque el no tendrá misericordia. ”El Verdadero Hermano Blanco traerá con él a dos grandes ayudantes, inteligentes y poderosos, de los cuales uno tendrá el signo de una swástica (un símbolo masculino de pureza), y el signo del sol. El segundo gran ayudante tendrá el signo de una Cruz Céltica con líneas rojas (representando la sangre de vida femenina) entre los brazos de la cruz.
Cuando esté cerca la Gran Purificación, estos ayudantes sacudirán primero la tierra durante un corto tiempo, en preparación. Después de haber sacudido la tierra dos veces más, se les unirá el Verdadero Hermano Blanco, quien se aunará a ellos y traerá el Día de la Purificación al mundo. Todos los tres ayudarán al “hermano menor” para hacer un mundo mejor. Los Hopi fueron advertidos que si estos tres grandes seres fallaban, terrible maldad acontecería en el mundo y grandes números de gente serían muertos. No obstante, también se dijo que tendrían éxito si suficientes Hopi permanecían fieles al antiguo espíritu de su gente. El Verdadero Hermano Blanco y sus ayudantes les mostraría a la gente de la tierra un nuevo gran plan de vida que conduciría a la vida eterna. La tierra se volvería nueva y bella de nuevo, con una abundancia de vida y alimento. 

Aquellos que se salven compartirán todo por igual. Todas las razas se mezclarán y hablarán una lengua para ser una familia.

“Las Profecías de la Tierra” Según la tradición oral de los Hopi: 

Primer Mundo: era el mundo en el que el Creador situó a los seres humanos. Mientras éstos vivieron en equilibrio y armonía, se les permitió residir allí. Cuando rompieron la armonía con el Espíritu, éste decidió efectuar una depuración. Las personas que estaban dispuestas a seguir el camino sagrado, fueron enviadas a la Tierra, donde estarían protegidas. El lugar que ocuparon en la tierra fue el Gran Cañón, una zona de emergencia. Es un hoyo que se adentra en el suelo. Nadie conoce la profundidad que tiene (se descubrió otro hoyo parecido en Arizona, que fue considerado un “respiradero” para el planeta, por cuanto sale aire de él constantemente). Se dijo a los moradores del primer mundo que bajasen al hoyo y llevasen comida, para permanecer allí seguros en tanto durase la depuración. 

“Entonces el Creador hizo que los volcanes entraran en erupción, arrojando rocas volcánicas por toda la región. Las erupciones provocaron también la efusión de gases que se extendieron sobre la tierra y mataron a todos aquellos que no se habían escondido en su refugio todo el tiempo que el Creador les había prescrito”. 

Segundo Mundo: “Una vez terminada la depuración, salieron de nuevo y repoblaron la Tierra. Era el segundo mundo. Sus habitantes vivieron en él durante más tiempo que el primero. Pero volvieron a perder su equilibrio. Creyeron que ya conocían todas las respuestas, y dejaron de escuchar al Espíritu. El Creador consideró que había llegado el momento de una nueva purificación. Esta vez se pidió a los guardias espirituales que protegían a los Polos Norte y Sur que abandonaran sus puestos y dejasen que la Tierra girara libremente. Y la Tierra giró libremente. Fue un cambio polar. Los Vendavales azotaron el planeta y vastos campos de hielo se extendieron sobre él. Fue una depuración muy intensa. A partir de ese momento, la asimilación de conocimiento resultaría un poco más difícil”. 

Tercer Mundo: “En el tercer mundo, los seres humanos poblaron la Tierra con mucha mayor extensión a como lo habían hecho antes. Para entonces habían conquistado un conocimiento y unas aptitudes muy superiores. 

Construyeron grandes ciudades y máquinas capaces de hacer cosas muy diversas, incluso máquinas que podían volar. Emprendieron guerras entre ciudades, y establecieron límites en la tierra y declararon la pertenencia de determinadas parcelas a una persona o tribu. Inventaron el cristal y lo utilizaron con objetivos destructivos. Descubrieron tipos de rayos que eran también capaces de destruir. El Espíritu presenciaba todo esto con pesar. 

“Una vez más el creador vio llegada la hora de una depuración. En esta ocasión hizo que las aguas de los océanos se desbordasen y cayeran grandes diluvios del cielo. Esta depuración adoptó la forma de una gigantesca inundación (obsérvese el parecido con el relato bíblico del Arca de Noé. 
“Entonces, la gente llamada a sobrevivir en este continente - un hombre con sus dos hijos y sus familias - fue sumida en un estado de animación suspendida y encerrada en el interior de unos tubos huecos. Flotaron sobre el agua hasta que éstas se retiraron, después, salieron a la tierra. El padre quiso rememorar algunas de las viejas tradiciones, pero el Creador le hizo desistir de ello. Los dos hijos y sus familias deseaban seguir la senda del Creador. A uno de ellos se le encomendó que viajara al Este y repoblara la Tierra, mientras que el otro se dirigió al Oeste. El que siguió el camino del Oeste fue el primer Hopi. El que se trasladó al este fue llamado el Verdadero Hermano Blanco…” 
Los relatos Hopi dan cuenta de tres mundos diferentes antes del actual. El primer mundo fue destruido por el fuego, dato corroborado por el período de actividad volcánica que asoló Arizona alrededor de 250.000 años atrás y que dejó huellas irrefutables. El segundo mundo fue destruido por el hielo, lo que coincide con la terrible glaciación que descendió hasta Arizona hace alrededor de 100.000 años. En cuanto al tercer mundo, fue destruido por el agua, lo que corresponde al diluvio - universal - que asoló Arizona hace unos 12.000 años, con motivo de la fusión del hielo al finalizar el período glacial precedente.

Una vez establecidos en sus tierras, guiadas por la estrella azul Kachina, se les encomendó que aguardaran la llegada del Verdadero Hermano Blanco. Entonces llegaron los españoles, y los Hopi preguntaron: ¿Sois vosotros el Verdadero Hermano Blanco? Pero los españoles replicaron: ¿Dónde está el oro, dónde está el hierro amarillo?, Y los Hopi supieron que no lo eran. 

Cuando llegaron los demás europeos, los Hopi preguntaron: ¿Sois vosotros el Verdadero Hermano Blanco?, Pero aquellas gentes sólo deseaban ir a California, y respondieron: allí es donde está el oro. Nos vamos a California”. 

Los Hopi tienen lápidas de piedra. En ellas hay inscripciones alusivas a todo cuanto ocurrirá después de la próxima depuración. Esas lápidas anunciaron a los Hopi que primero llegarían gentes acompañadas de extraños animales tirando de cajas (vagonetas) y que más tarde las cajas se moverían por sí solas (trenes y automóviles). Les dijeron también que se extendería un hilo plateado a través de la tierra: la carretera 66. 

Leyeron también que verían telas de araña en el cielo a través de los cuales la gente podría hablar (líneas telefónicas), y que llegaría el momento en que el águila caminaría sobre la luna. Cuando el astronauta americano Neil Amstrong bajó de su nave espacial al suelo lunar y dijo: “El águila ha tomado tierra”, se cumplió la profecía Hopi.

Averiguaron así mismo que llegaría la hora en que dos potencias sacudirían la Tierra por dos veces. El símbolo de una de ellas sería el Sol naciente (Japón), y el de la otra sería el signo de las cuatro direcciones (Alemania). 

Durante la Primera Guerra Mundial, los alemanes usaron la cruz de Malta como insignia propia; en la segunda, adoptaron la esvástica (invertida), ambos símbolos de las cuatro direcciones. Se dijo a los Hopi que en el transcurso de este granconflicto, una potencia vertería una calabaza de cenizas desde el cielo, que haría hervir los ríos y mataría los peces. Se trataba de la bomba atómica.

También se dijo al pueblo Hopi que viajaría a un lugar donde se reunirían todas las naciones del mundo y trataría de hablarles para convencerlas de que volvieran a las costumbres sagradas. Representantes Hopi fueron cuatro veces al edificio de las naciones Unida. No les fue permitido dirigirse a toda la Asamblea General. Las profecías habían advertido que si esto ocurría, la hora de la depuración sería inminente. De modo que los Hopi regresaron a sus tierras. 

Cuarto Mundo: La cuarta depuración se produciría de dos maneras. Una forma supondría la acción de los cuatro elementos. Esto implica que asistiríamos a grandes inundaciones en muchos lugares, los vientos más intensos que hubiésemos visto jamás, temblores de tierra y erupciones volcánicas. Veríamos como la tierra, el agua, el fuego y el aire participan en el proceso de depuración. La otra forma en que se llevaría a cabo la depuración tendría como protagonista a un pueblo de piel rojiza. Un día llegaría a esta tierra y la conquistarían. Se advirtió a los Hopi que, si esto sucedía, no debían salir de sus casas porque habría una sustancia en el aire que los mataría.

El surgimiento del Quinto Mundo ya ha comenzado. Está siendo construido por la gente humilde de las pequeñas naciones, tribus y minorías raciales. "Tu puedes leer esto en la tierra misma. Las plantas formadas en los mundos anteriores, están comenzando a desparramar sus semillas. Esto podría dar lugar a un nuevo estudio sobre botánica si la gente tuviese la sabiduría suficiente para poder comprenderlas. La misma clases de semillas están siendo plantadas en el cielo como estrellas, y también estas semillas están siendo plantadas en nuestros corazones. Todas ellas son iguales, depende de cómo las observemos.

La siguiente Profecía Hopi fue publicada en un manuscrito mimeografiado que circuló entre varias iglesias Metodistas y presbiterianas en 1959. Algunas de las profecías fueron publicadas en 1963 por Frank Waters en El Libro de los Hopi. La cuenta comienza describiendo cómo, mientras conducían a lo largo de la autopista del desierto un día caluroso en el verano de 1958, un ministro llamado David Young se detuvo para ofrecerle a un anciano Indio llevarlo, quien aceptó con un cabeceo. 


La Roca de la Profecía

Después de ir en silencio durante varios minutos, el indio dijo:

“Soy Pluma Blanca, un Hopi del antiguo Clan del Oso. En mi larga vida he viajado a través de esta tierra, buscando a mis hermanos, y aprendiendo de ellos muchas cosas llenas de sabiduría. He seguido los caminos sagrados de mi gente, que habitan los bosques y muchos lagos en el este, la tierra del hielo y las largas noches en el norte, y los lugares de santos altares de piedra construidos hace varios años por los antepasados de mis hermanos en el sur. De todos estos yo he escuchado las historia del pasado, y las profecías del futuro. Ahora, muchas de las profecías se han convertido en historias, y quedan unas pocas – el pasado se vuelve más largo, y el futuro se vuelve más corto.” 

“Y ahora Pluma Blanca se está muriendo. Sus hijos todos se han unido a sus antepasados y pronto el también estará con ellos. Pero no queda nadie, nadie para recitar y pasar adelante la sabiduría antigua. Mi gente se ha cansado de las viejas maneras – las grandes ceremonias que nos cuentan de nuestros orígenes, de nuestra aparición en el Cuarto Mundo, han sido casi todas abandonadas, olvidadas, y aun esto fue profetizado. El tiempo se vuelve corto.” 

“Mi pueblo aguarda a Pahana, el Hermano Blanco perdido, [de las estrellas] al igual que mis hermanos en la tierra. El no será como los hombres blancos que conocemos ahora, quienes son crueles y codiciosos. Nos dijeron de su venida hace mucho. Pero todavía esperamos a Pahana. 

“Traerá con él los símbolos, la pieza faltante de la tablilla sagrada, guardada ahora por los ancianos, dadas a él cuando se fue, y eso lo identificará como nuestro Verdadero Hermano Blanco.

“El Cuarto Mundo terminará pronto, y comenzará el Quinto Mundo. Esto los saben los ancianos por todas partes. Las Señales sobre muchos años se han cumplido, y quedan muy pocas.

“Esta es la Primera Señal: Nos han dicho de la venida de hombres de piel blanca, como Pahana, pero que no viven como Pahana, hombres que tomaron la tierra que no era suya. Y hombres que golpearon a sus enemigos con truenos.

“Esta es la Segunda Señal: Nuestras tierras verán la venida de ruedas girando llenas con voces. En su juventud, mi padre vio volverse realidad esta profecía con sus propios ojos – los hombres blancos trayendo a sus familias en carros a través de las praderas.” 

“Esta es la Tercera Señal: Una extraña bestia como un búfalo, pero con grandes cuernos largos arrollará la tierra en grandes números. Esto, Pluma Blanca lo vio con sus propios ojos – la llegada del ganado del hombre blanco.” 

“Esta es la Cuarta Señal: La tierra será cruzada por serpientes de hierro.” 

“Esta es la Quinta Señal: La tierra será entrecruzada por una gigantesca tela de araña.”
“Esta es la Sexta Señal: La tierra será entrecruzada con ríos de piedra que hacen cuadros en el sol.”

“Esta es la Séptima Señal: Usted oirá hablar del mar volviéndose negro, y de muchas cosas vivas muriendo por ello.”

“Este es la Octava Señal: Usted verá a muchos jóvenes que llevarán el pelo largo como mi gente venir y unirse a las naciones tribales, para aprender sus maneras y su sabiduría.

“Esta es la Novena y Última Señal: Usted escuchará de un lugar de morada en los cielos, sobre la tierra, y esa caerá con gran desplome. Aparecerá como una estrella azul. Muy pronto después de esto, las ceremonias de mi gente cesarán.”

“Estas son las Señales de que estará viniendo la gran destrucción. El mundo se mecerá hacia delante y hacia atrás. El hombre blanco batallará en contra de otra gente en otras tierras – con aquellos que poseyeron la primera luz de sabiduría. Habrán muchas columnas de fuego y humo tales como Pluma Blanca ha visto hacer al hombre blanco en los desiertos no lejos de aquí. Solo aquellos que vendrán causarán enfermedad y una gran mortandad. Mucha de mi gente, entendiendo las profecías, estará a salvo. Aquellos que se queden y vivan en los lugares de mi gente también estarán a salvo. Luego habrá mucho por reconstruir. Y pronto – muy pronto después – Pahana regresará. El traerá con el amanecer del Quinto Mundo. El plantará las semillas de su sabiduría en sus corazones. Incluso ahora las semillas están siendo plantadas. Estas amortizarán el camino para la Aparición en el Quinto Mundo.

“Pero Pluma Blanca no lo verá. Yo estoy viejo y me estoy muriendo. Tu, quizás lo verás. A su tiempo, a su tiempo…” 

El viejo indio entró en silencio. 

Habían llegado a su destino, y el Reverendo David Young detuvo el coche para dejarlo salir. Nunca más se volvieron a encontrar. El reverendo Young murió en 1976, así pues, no vivió para ver el posterior cumplimiento de esta notable profecía. 

El 7 de agosto de 1970, un espectacular avistamiento OVNI fue atestiguado por docenas de gentes y fotografiado por Chuck Roberts del “Couriere” de Prescott (Arizona). Este avistamiento ocurrió después de una “llamada OVNI” por Paul Solem y varios Indios Hopi. Este avistamiento fue interpretado por algunos Hopis como siendo un cumplimiento parcial de cierta profecía Hopi dada por el Gran Espíritu Maasau e inscrito en la Segunda Mesa, advirtiendo de la venida del Día de la Purificación, cuando el verdadero Hopi será llevado volando a otros planetas en “naves sin alas. 

Según la creencia Hopi, los sobrevivientes del Gran Diluvio hace miles de años se separaron en cuatro grupos que se movieron al norte, sur, este y oeste. Solo un grupo completó su jornada – al Polo Norte y de regreso – bajo la guía de una “estrella” brillante en la cual viajaba en Gran Espíritu Maasau. 

Cuando el llegó, dibujó un petroglifo en la Segunda Mesa, mostrando a una doncella (con el tradicional arreglo “mariposa” del cabello) montando en una nave sin alas, en forma de domo. El petroglifo significaba que venía el Día de la Purificación, cuando el verdadero Hopi volará a otros planetas en “naves sin alas”. 

Cerca de Oraibi, Arizona, hay un petroglifo conocido como la Roca de la Profecía, la cual simboliza muchas profecías Hopi. 

La figura humana grande a la izquierda es el Gran Espíritu. El arco a su mano izquierda representa sus instrucciones a los Hopi que bajen sus armas. La línea vertical a la derecha del Gran Espíritu es una escala de tiempo de miles de años. El punto en el cual el Gran Espíritu toca la línea es el tiempo de su retorno. 

El “camino de la vida” establecido por el Gran Espíritu se divide en el camino más bajo y estrecho de continua Vida en armonía con la naturaleza, y el camino de arriba, más ancho, el de los logros científicos del hombre blanco. La línea entre los caminos, arriba de la cruz, es la llegada del hombre blanco. La Cruz es aquella de la Cristiandad. El círculo debajo de la cruz representa el continuo Camino de la Vida. 

Las cuatro pequeñas figuras humanas en el camino de arriba representan, en un nivel, los tres mundos pasados y el presente; en otro nivel, las figuras indican que algunos de los Hopi viajarán en camino del hombre blanco, habiendo sido seducidos por su encanto. 

Los dos círculos en la Camino de la Vida de más abajo están las “grandes sacudidas de la Tierra” (Las Guerras Mundiales I y II). La swastika en el sol y la cruz celta representan a los dos ayudantes de Pahana, el Verdadero Hermano Blanco. 

La línea corta que regresa al Camino recto de la Vida es la última oportunidad para la gente a que se regrese a la naturaleza antes de que se desintegre y disipe el camino de arriba. El pequeño círculo sobre el Camino de la Vida, después de la última oportunidad, está la Gran Purificación, después de la cual el maíz crecerá de nuevo en abundancia cuando regrese el Gran Espíritu. Y el Camino de la Vida continúa para siempre… 

El escudo Hopi en la esquina derecha simboliza a la Tierra y al área de las Cuatro-Esquinas, donde han puesto a los Hopi en reserva. Los brazos de la cruz también representan las cuatro direcciones en las cuales ellos migraron, según las instrucciones del Gran Espíritu. 

Los puntos representan los cuatro colores del maíz Hopi, y los cuatro colores raciales de la humanidad. 

Interpretación gráfica de la Piedra de las Profecías Hopi


Las ceremonias religiosas más notables son los misterios ‘kachina’ de la fertilidad (el kachina es el espíritu de un antepasado, que generalmente representa un clan, simbolizado en las ceremonias por un danzante enmascarado y maquillado), y los rituales del solsticio de verano y de invierno con la adoración al Sol y al fuego. La famosa danza de la serpiente, en realidad una danza de invocación a la lluvia, es considerada una de las más espectaculares. Se ejecuta con carácter bianual hacia el día 20 de agosto y atrae a miles de visitantes.

Los Hopi son un pueblo amerindio del grupo shoshón de la familia lingüística yuto-azteca, miembro del grupo pueblo del área cultural del Suroeste, en el actual territorio de Estados Unidos. Los indios Hopi viven actualmente en una reserva india, en un pequeño grupo de poblados autónomos ubicados en tres mesetas, o próximos a ellas, en el noreste de Arizona. Estos asentamientos, en los que se conservó la cultura hopi mucho después del dominio español y europeo, han sido objeto de intensos estudios por parte de los antropólogos.

Al igual que ocurre con aztecas y mayas, la historia de los hopi conoce cuatro edades del mundo, y el tiempo en que vivimos nosotros es la cuarta edad. Hace varios milenios, los antepasados de los hopi vivían en un continente en el Pacífico que llamaban Kasskara. Entonces estalló una guerra con otro continente y Kasskara empezó a hundirse en el océano. Para emigrar a otro lugar, recibieron la ayuda de los katchina, que significa “sabio ilustre y respetado”, una élite con la cual se había relacionado siempre su pueblo. Eran seres corporales del planeta Toonaotekha, que distaba mucho del Sistema Solar propio, lo cual no les impedía hacer visitas regulares a la Tierra.

Los primeros, coincidentemente con otras leyendas, creaban de forma misteriosa diversos seres humanos. Nunca hubo contacto carnal. Las mujeres elegidas quedaban encintas sin intervención de sus maridos. Lo mismo afirman el Popol Vuh, la crónica básica de los quiché-maya, y la Biblia cristiana. Algunos de estos “creados” eran seres de gran sabiduría e inteligencia, “siempre dispuestos a ayudar y nunca a destruir”.

Durante la emigración de los hopi, los katchina utilizaron para ayudarles tres métodos: “escudos volantes”, o vehículos celestes de los dioses, fueron utilizados para sacar a la clase dominante y organizadora para preparar la nueva tierra (Sudamérica); “grandes pájaros” para el transporte masivo y finalmente lanchas, canoas y otras embarcaciones que los katchina guiaron de isla en isla evitándoles desviaciones de rumbo.

En los dibujos rupestres de Oraibi, la colonia más antigua de los hopi en Arizona, se ve una mujer sentada en un escudo abombado hacia arriba, y debajo una flecha con plumas que significa “velocidad”.

Al llegar al nuevo continente, los indios se multiplicaron, formaron tribus y se separaron en clanes. Algunos emigraron hacia el norte, entre ellos los antepasados de los hopi, quienes recibieron este nombre al llegar a Oraibi y ser aceptados allí. A su vez los hopi formaron nuevas tribus que se establecieron en la alta montaña y la selva virgen, de forma semejante a los aztecas e incas.

La tradición hopi habla de la ciudad Palátquapi (tierra roja) que sus antepasados erigieron en Centroamérica y que figura como centro de las ciencias. Palátquapi tiene un edificio de tres plantas que servía para la enseñanza. Se llega a él por una escalinata en la que cada peldaño equivale a un grado más alto del saber. En la planta baja se aprende la historia de su pueblo, en la primera Historia Natural, incluida la composición de las materias (química) y el respeto a la naturaleza, reverenciada en las ceremonias hopi junto con el poder del ser deifico. En el tercer piso se enseña Astronomía, con todos los pormenores del Sistema Solar. “Sabían que la Tierra es redonda, que una arena extremadamente fina cubre Marte, que no hay vida en Venus, Marte y Júpiter”. Los katchinas impartían la enseñanza.

En la ciudad maya de Palenque se alza un gigantesco edificio de tres plantas llamado El Palacio. Ocupa una posición central y presenta aulas de distintos tamaños, hay “agua corriente” y numerosos retretes de piedra. Una torre de singular construcción bien podría haberse dedicado a la observación astronómica, y bajo tierra existen galerías también con agua corriente y sistemas de ventilación que podrían haberse dedicado a laboratorios de química. El nombre de Palenque le viene a la ciudad por su proximidad a la aldea de Santo Domingo de Palenque, de donde parten las expediciones para su exploración desde el siglo XVI y actualmente las de turistas. De ser cierta la transmisión de Oso Blanco, los indios habrían transmitido el vocablo a los españoles, que adaptaron Palátquapi a su lenguaje, dejándolo en Palenque. Según el jefe indio, allí los dioses vivieron entre los hombres, lo que explicaría la ausencia en Palenque de las acostumbradas estelas pétreas que los mayas realizaban para recordar a los dioses. ¿Para qué recordarlos si aún estaban entre ellos? También podría explicar la existencia en los glifos de la ciudad de fechas que se remontan a miles de años antes de la existencia del pueblo maya: ¿acaso momentos señalados de aquel remoto éxodo?

Según la historia del jefe hopi, la vida en Palátquapi fue feliz durante siglos hasta que una explosión demográfica hizo necesario fundar nuevas colonias, se relajaron los lazos con la ciudad y se hicieron independientes. La doctrina de los katchina se había diluido en la masa popular que apenas recordaban ya a sus mentores, quienes mucho antes habían abandonado las ciudades. Las ceremonias religiosas perdieron fuerza y sentido, y cada tribu se obsesionó con su propia creación, originándose nuevos dioses e ídolos. Se fundaron nuevas colonias: el poderoso clan de la serpiente se estableció en Yucatán y los Osos y Coyotes lo hicieron mucho más al norte. En Hoteville, aldea hopi de Arizona, se celebra aún en febrero la “ceremonia de la serpiente emplumada”. Aún hoy, se reconocen en Tikal frescos y símbolos del clan hopi.

Los libros Chilam-Balam, fuente de la tradición maya, confirman lo dicho por Oso Blanco: “Este es el informe sobre el descenso de un dios, luego trece dioses y luego mil dioses, que ilustraron a los sacerdotes de Chilam-Balam, Xupán, Nauat…” y “Semjasa enseñaba… cómo se cortan raíces; Armargos, la anulación de los conjuros; Baraqel, la observación de las estrellas; Kokabeel, astrología; Ezeqeel, el estudio de las nubes; Arakiel, los signos de la Tierra; Samsaveel, los signos del Sol; Seriel, los signos de la Luna…”

En su reserva de Arizona, los indios hopi mantienen aún la costumbre de elaborar máscaras y muñecos que llaman katchina o kachina y que siguen estrictamente la forma de elaboración y los mismos “diseños” desde hace muchos siglos. Estos objetos deberían por tanto dar una idea del aspecto de los modelos originales, los sabios que acompañaron a la tribu durante tanto tiempo. Algunas de estas representaciones muestran claramente cascos o máscaras de aspecto altamente tecnológico. Otras representan los llamados katchina voladores, ataviados con alas de plumas (posiblemente una representación “primitiva”) y cascos integrales.

La lengua hopi pertenece al grupo pueblo de la rama uto-azteca de la familia azteco-tanoana. Lingüísticamente el grupo pueblo es heterogéneo, conteniendo además del hopi, las lenguas tewa y keresan, también la zuni, cuya filiación genética no está clara.

La lengua hopi tiene una peculiaridad sobre la que se ha escrito mucho y es su capacidad de distinguir entre la movilidad de los sucesos puntuales por un lado y la estabilidad relativa de los sucesos permanentes por otro. En sus formas verbales un suceso a gran distancia del sujeto es contemplado como habiendo ocurrido en el pasado: a menor distancia se reduce la distancia temporal. Los verbos hopi no tienen tiempo real sino que se distinguen por el aspecto (longitud de tiempo que dura un suceso), la validez (si una acción está terminada o en desarrollo, esperada, o regular y predecible) y la ligazón de cláusulas (dando la relación temporal de dos o más verbos). Además, los verbos pueden conjugarse para mostrar que una acción ocurre en segmentos repetidos, como ríya (hace un giro rápido) y riyáyata (está girando). Hay tres clases de nombres: animados, inanimados y vegetativos. 


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